Consulta + intervención: 210€
Consulta y diagnóstico 80€
Asesoría de anquiloglosia
Te acompaño para evaluar y tratar la anquiloglosia de tu bebé, respetando sus necesidades y apoyando tu lactancia en todo momento.
¿Qué incluye este servicio?
Valoración inicial y contacto gratuito
El primer paso es una consulta gratuita por teléfono. Hablaremos sobre tu situación, tus dudas y lo que quieres lograr con la lactancia y la movilidad de la lengua de tu bebé. Así puedo explicarte cuál es la mejor manera de acompañaros: valoración completa, plan de seguimiento o intervención si fuera necesario.
Durante la consulta, realizaremos:
- Historia clínica completa: Analizo todos los datos de vuestro bebé y de la lactancia, incluyendo su alimentación, movimientos de succión y patrones de sueño.
- Evaluación de la succión y movilidad lingual: Uso mi dedo como si fuera el pezón para estudiar el movimiento de peristalsis, la fuerza compensatoria, la posición del mentón y cómo succiona tanto al pecho como al biberón.
- Diagnóstico de anquiloglosia: Confirmamos si existe limitación de la lengua usando escalas objetivas como Hazelbaker, Martinelli y Tabby.
- Valoración de tensiones y estructura: Revisamos la boca, mandíbula, cuello y zona perioral para detectar tensiones que puedan afectar la función lingual.
- Recomendaciones iniciales: Mientras evaluamos, te doy estrategias para mejorar la lactancia y la succión de tu bebé.
Intento siempre no cortar el frenillo si es posible. Muchas veces, la función lingual limitada se debe a tensiones musculares o posturales que podemos tratar primero con fisioterapia pediátrica o logopedia.
Si la lengua sigue muy limitada tras la valoración y rehabilitación, realizo la frenotomía:
- Consentimiento informado: Antes de la intervención, os explico todo y resolvemos dudas.
- Ejercicios previos y posteriores: Enseño ejercicios específicos para mantener el tamaño correcto de la herida y favorecer la cicatrización.
- Anestesia local tópica: Untada debajo de la lengua; el bebé sigue activo para que pueda mamar inmediatamente después del corte.
- Realización del corte: Con tijeras, creando un rombo que nos permite comprobar que la lengua tiene movilidad completa.
- Succión inmediata: Colocamos al bebé al pecho o biberón para favorecer la cicatrización y calmar al bebé.
- Revisiones periódicas: 24/48h, 7 días, 15 días, 1 mes y 2 meses. Evaluamos la herida, la lactancia y ajustamos ejercicios según la cicatrización.
Durante todo el proceso, trabajo en equipo con fisioterapeuta pediátrico o logopeda para asegurar que la lengua y la succión se desarrollen correctamente.
Consulta de lactancia + diagnóstico anquiloglosia + intervención: 210€
Si la intervención se realiza en un día diferente a la valoración se abonarán dos sesiones:
- Asesoría y valoración: 80€
- Intervención: 210€
Empecemos con una consulta totalmente gratuita
El primer paso es completamente gratuito. Cuéntame tus dudas o necesidades, y te explicaré cómo puedo ayudarte, ya sea online, a domicilio o en consulta. Juntas, descubriremos la mejor forma de acompañarte en este hermoso proceso de crianza.
¡Estoy aquí para apoyarte!
¿Por qué elegirme para tu valoración de anquiloglosia?
Un acompañamiento único y personalizado
Cada bebé y cada familia son diferentes. Mi enfoque combina técnica y empatía para acompañaros de manera respetuosa y adaptada a vuestro ritmo.
Herramientas y apoyo en cada etapa
Desde la valoración inicial hasta la posible intervención y el seguimiento posterior, os doy herramientas prácticas y estrategias que favorecen la lactancia, la succión y la comodidad del bebé.
Un espacio de confianza y resolución
Os acompaño durante todo el proceso, resolviendo dudas, corrigiendo ejercicios y celebrando avances. Quiero que os sintáis seguros y respaldados en cada paso.
Un viaje por la maternidad con María Velasco
Soy María Velasco, enfermera pediátrica y fundadora de Mavego, un espacio dedicado a ofrecerte apoyo cercano y personalizado en cada paso de tu maternidad. Mi misión es acompañarte en este hermoso camino, resolver tus dudas y brindarte herramientas prácticas para que tú y tu bebé crezcan seguros, felices y saludables.
Creo en una crianza compartida, donde nadie tiene que caminar sola. En Mavego, encontrarás un lugar donde siempre serás escuchada, comprendida y respaldada. Estoy aquí para hacer tu viaje más sencillo, acompañándote con empatía, sin presiones, y siempre adaptándome a tus necesidades.
Lo que dicen mis familias
Preguntas frecuentes
Sí, puede hacerse en ambos sitios por igual. La frenotomía es un tratamiento quirúrgico simple, de corta duración y con muy bajo riesgo de complicaciones.
Lo que más os asusta es saber si puede sangrar al realizar el corte. El corte profundo, el corte correcto, implica llegar hasta la fascia, liberando del todo las tensiones y es en ese momento del corte profundo en el que se genera una herida (el rombo) y es normal que haya alguna gota de sangre, ya que estoy generando rotura de la integridad de la piel (una herida). Esa gota cede en cuanto el peque se relaja y succiona al pecho o biberón. Si no cede, activo un protocolo para para esa hemorragia (pequeño goteo de sangre). Este protocolo se realiza igual en domicilio que en la consulta. Sólo hay 1 de cada 100.000 casos que necesita parar ese punto sangrante con cauterización (en niños más grandes podrían darse puntos de sutura. En los menores de 6 meses, que es mi rango de trabajo, con quemar/cauterizar el punto sangrante es suficiente.
Todo esto os lo explico en consulta, para que no queden dudas del procedimiento.
Siempre os transmito que no es una emergencia. Es una situación que requiere control, paciencia y si tras realizar el protocolo de hemorragia (el cuál dura 1.5h) no cede, nos desplazaremos al hospital.
Esta es la parte más intensa de liberar el frenillo. El corte es lo que os suele dar más susto, y sin embargo es la fase posterior, la de rehabilitación, la que es más INTENSA. Intensa porque: tengo un bebé al que le estoy molestando cada 3 horas por meterle los dedos en la boca para hacer un ejercicio de estiramiento de la lengua, porque no sabe usarla (Está muy libre pero no sabe cómo usarla), y porque le puede molestar en las primeras 24-48h (para esto os pauto paracetamol).
Por lo que haremos: durante la primera semana tras el corte ejercicios de estiramiento de la lengua cada 3h (el ejercicio como tal dura pocos segundos), día y noche.
A los 7 días del corte realizaremos este mismo ejercicio pero solo durante el día.
A los 15 días tras el corte cambiaremos el tipo de ejercicio para ahora sí tocar la herida y masajearla.
Al mes tras el corte: suele estar la herida muy curada y con buen aspecto. A veces hay que estar un mes más trabajándola para que no se endurezca o no genere nuevas tensiones.
Todo esto va acompañado siempre del trabajo de FUERZA Y FUNCIÓN.
Por eso para mí es muy importante ir ACOMPAÑADA por el equipo de FISIOTERAPEUTA Y LOGOPEDA pediátrica. Las cuales, a las que yo te voy a recomendar, trabajan en la misma línea que yo, son mi mano derecha y entre todas conseguimos que la lengua de tu bebé cumpla totalmente su función.
Porque la tijera es un corte limpio, es un corte que permite desbridar de forma natural. me permite profundizar todo lo que la boca necesite para quitar tensiones. No genera irritación ni quemadura. Es una herramienta que me la puedo llevar a todas partes y facilita el trabajo.
– Descarga aquí el CONSENTIMIENTO INFORMADO y el documento con la información sobre el corte en domicilio.
Es recomendable tanto antes como después. Cada vez notamos más que si hay un tratamiento de toda la zona de la boca/cara/cuello unos días antes de realizar el corte, el corte evoluciona mucho mejor ya que no hay tensiones al rededor. El corte es mucho más limpio y no suele costar que se desbride el rombo al 100% y por lo tanto, sí, está recomendado. Solo no lo haremos cuando haya dolor en las tomas, bajo peso, riesgo de abandonar la lactancia… que son situaciones muy especiales en las que retrasar el corte del frenillo no merece la pena. Cortaremos primero y después pasamos por sesión de fisio o logo.
Te recomendaré varias cosas: control de fisioterapeuta, logopeda y odontopediatra. Cada uno en su ámbito y todos controlando al peque. Ya que la lengua es la encargada de formar la cara, la estructura orofacial, y si por un frenillo que limita la movilidad, la lengua no cumple su función, es altamente probable que tenga alteraciones a corto, medio y largo plazo. Este equipo multidisciplinar no va a evitar todo lo que puede pasar, pero sí irá poniendo «remedio»/tratamiento a las diferentes alteraciones para que causen el menor daño posible. Teniendo en cuenta que la lengua no cumple su función, todo se altera.
Incluso después de cortar, es adecuado la valoración y seguimiento de fisio + logo + odontólogo (todos pediátricos) en diferentes momentos.
Recomiendo a cualquier edad. Literalmente.
Yo intervengo hasta los 6 meses. ¿Sólo? Sí, ya que hay un margen de edad, que es entre los 6m y 3 años aproximandamente en los que la rehabilitación es verdaderamente complicada y muchos de los rombos que generamos en el corte, por no permitir una buena rehabilitación se pegan y terminan quedando peor de lo que estaban (con menos rango de movimiento). A veces es absolutamente necesario hacerlo en esa edad, pero son los menos. Si lo realizas antes de lso 6 meses, es más fácil la rehabilitación y además al ser pequeño tiene muchísimo margen de mejora ya están en pleno crecimiento. Recuperar/rehabilitar la función lingual también se más sencilla, ya que con 2 años ni te cuento lo difícil que es que siga instrucciones.
Y si eres adulto y te has dado cuenta que también tienes anquiloglosia, al igual que tu bebé, te recomiendo que te valoren, y así valores si merece la pena cortarlo, ya que es posible que: duermas con la boca abierta, seas un respirador oral, te duela la cabeza/cuello/espalda, hayas tenido muchos problemas de siempre en estómago, amigdalitis, cortenes, lleves con aparto/retenedores muchos años, incluso expansor de paladar y al quitarlo, todo se vuelve a descolocar… ¿por qué? Porque eso solo son algunos de los síntomas que genera una anquiloglosia.
Una anquiloglosia que comienza como una lactancia que no va bien o un niño con muchos «cólicos» y termina evolucionando a un adulto con bastantes alteraciones.
Se puede cortar en cualquier momento de la vida.
Cuanto antes, mejor.