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Despertares nocturnos en bebés: por qué ocurren y cómo solucionarlos

Bebé en pijama con los brazos estirazados

Los despertares nocturnos en bebés son una experiencia muy común para muchas familias durante los primeros meses (y, en algunos casos, los primeros años) de vida. 

Aunque estos despertares pueden resultar agotadores para los padres, forman parte del desarrollo natural del sueño infantil y, en la mayoría de casos, tienen explicaciones claras y manejables. 

Para comprenderlo, desde Mavego, te mostramos, en este artículo, por qué ocurren los despertares nocturnos y cómo solucionarlos. 

¿Son habituales los despertares nocturnos en bebés?

Antes de alarmarse, es importante entender que despertarse durante la noche es completamente normal en bebés, especialmente durante sus primeros meses de vida. 

El patrón de sueño del bebé no es igual al de un adulto: sus ciclos son más cortos y su reloj biológico todavía se está regulando. De hecho, por edades, esto suele manifestarse así: 

  • De 0 a 3 meses: los recién nacidos suelen despertarse cada 2 o 3 horas para alimentarse porque su estómago es pequeño y no puede almacenar grandes cantidades de leche. 
  • De 4 a 6 meses: aunque algunos empiezan a dormir períodos más largos, muchos bebés todavía se despiertan varias veces por hambre o incomodidad. 
  • De 6 a 12 meses: a esta edad, muchos bebés pueden dormir bloques de 6 u 8 horas seguidas, pero aún pueden experimentar 2 o 4 despertares por factores como ansiedad, dentición o cambios de rutina. 
  • De 12 a 24 meses: con una rutina establecida, algunos bebés duermen toda la noche, pero otros aún se despiertan debido a miedos nocturnos o regresiones del sueño. 

En general, hasta 2 despertares por noche se consideran normales durante el primer año de vida. Cada bebé es único, por lo que estos patrones pueden variar de uno a otro. 

¿Por qué ocurren los despertares nocturnos?

Los despertares pueden tener muchas causas, y muchas de ellas están asociadas con la fisiología y el desarrollo del bebé. Algunos de los motivos más frecuentes son: 

1. Las necesidades fisiológicas

    Los bebés pueden despertarse por hambre, malestar por el pañal mojado, calor o frío, o simplemente porque necesitan cambiar de postura. 

    2. El desarrollo del sueño 

      El sueño infantil se compone de ciclos más cortos que los de los adultos. A medida que el bebé atraviesa cada ciclo, puede despertarse brevemente y necesitar ayuda para volver a dormir. 

      3. La ansiedad por separación

        A partir de cierta edad los bebés empiezan a percibir la ausencia de los padres, lo que puede generar despertares buscando consuelo. 

        4. Las molestias físicas

          Molestias como gases, dentición, cólicos o una enfermedad leve pueden interrumpir el sueño nocturno. 

          5. Las causas ambientales 

            Ruidos, luz excesiva o una temperatura inadecuada en la habitación pueden alterar el descanso. 

            Cómo solucionar los despertares nocturnos 

            Si los despertares nocturnos empiezan a afectar el descanso de toda la familia, hay medidas prácticas que puedes implementar: 

            1. Establecer una rutina de sueño: tener horarios regulares para la siesta y la hora de acostarse crea una señal para que el bebé sepa que se aproxima el momento de dormir. 
            2. Mejorar el ambiente: un cuarto oscuro, con temperatura fresca y sin ruidos fuertes, favorece un sueño más profundo y continuo. 
            3. Vigilar las siestas: si el bebé duerme demasiado durante el día o no lo suficiente, puede afectar su sueño nocturno. Ajustar la duración y los horarios de las siestas puede ayudar a regular el descanso.
            4. Incorpora rutinas calmantes: una ducha tibia, música suave o un cuento corto antes de dormir pueden ayudar a relajar al bebé y facilitar el inicio del sueño.

            ¿Cuándo consultar con un profesional?

            Aunque los despertares nocturnos suelen mejorar con el tiempo, si son muy frecuentes o afectan a la salud y el bienestar de tu bebé y de tu familia, puede ser útil contar con ayuda experta. 

            Un servicio de asesoría de sueño puede ofrecerte un plan personalizado que se adapte a las necesidades específicas de tu bebé y tu rutina familiar, ayudando a mejorar el descanso de forma eficaz. 

            En definitiva, los despertares nocturnos en bebés son habituales y, en su mayoría, forman parte del desarrollo normal del sueño infantil. 

            Sin embargo, con pautas coherentes, rutinas bien establecidas y, cuando haga falta, apoyo profesional, como el de Mavego, es posible que tanto tu bebé como tú tengáis noches más tranquilas. 

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